02 Feb No sobra mes al final de sueldo: el salario mínimo y la protesta social
Luis Alberto Albán
Este mes de enero de 2022 que acaba de pasar es el primer mes del año donde la clase trabajadora colombiana recibe su primer salario completo después del alza realizada en diciembre del año pasado. Mucho se ha hablado sobre este 10,07 % y el valor real para las condiciones actuales de nuestro país, con un dólar por encima de los $4.000 y un país que día tras día depende más de las importaciones que se mueven en esta moneda extranjera. Era de esperarse que el precio de nuestra moneda cayera estrepitosamente, así como el aumento de los productos importados y de los que producimos con insumos importados, como los alimentos, llegarán a precios inimaginables en otros tiempos, resultados nefastos de una economía neoliberal.
Si bien es cierto que el valor del salario mínimo en dólares es significativamente bajo, la fórmula que han utilizado los que ostentan el poder en Colombia para el alza en el salario mínimo se ha basado en el índice de precios al consumidor, esto es la inflación acumulada en todo el año. Desde hace más de 20 años el resultado de esta ecuación no ha permitido que el porcentaje del salario mínimo suba más del 3%, sumado la inflación anual.
Entonces, si esto ha sido así por décadas, ¿qué motivó a un aumento superior en este año 2022?, ¿se dieron cuenta acaso del sufrimiento de la clase trabajadora?, ¿se volvieron hermanitas de la caridad?, ¿están haciendo cálculos politiqueros electorales?. No. El motivo principal es el miedo. El estallido social presentado en el segundo trimestre del año pasado resultó en un hecho inédito en la historia de nuestro país. La clase dominante se sintió acorralada, por lo que le temen a la protesta social. Saben que la organización del pueblo puede acabar con esta dictadura impuesta por años en nuestro país. Conocen muy bien que la lucha popular por las reivindicaciones sociales para la construcción de una nueva Colombia es imparable.
Aun así, el incremento del salario no es suficiente, pues ha sido ‘unas por otras’. El alza de los precios, impuestos y demás no permite mejorar las condiciones de vida de las mayorías. ¿Entonces?
Según el Ministerio del Trabajo, el 58,1% de la población colombiana gana un salario mínimo o menos, es decir, 12,85 millones de personas hoy se encuentran en dificultades para que el sueldo alcance pues las alzas en los precios han sido enormes.
La protesta social nos ha dejado grandes victorias y debemos darle el puesto que merece como un derecho para hacer respetar nuestros derechos, más en un país con un gobierno como el actual, pero también debe estar acompañada de una rotunda victoria en las elecciones que se avecinan y que abrirán el paso a las transformaciones que este país necesita. Vota Comunes.